David Rojo
El crucero turístico se observa imponente en la bahía de Cabo San Lucas. Hacia el cielo nocturno, hacia el Sur, las dos estrellas más brillantes del firmamento. Faltan escasos seis minutos para las 12 de la noche.
Sirio, la más brillante se observa hacia arriba. Y en perspectiva, abajo, saludando al magnífico icono de esta región sudcaliforniana, El Arco, la estrella Canopus.
Impresionante postal al final de la tierra peninsular: las dos estrellas más brillantes vistas desde la tierra.
En Wikipedia se indica:
“Sirio, o Sirius en su denominación latina, es el nombre propio de la estrella Alfa Canis Maioris (α CMa, también Alfa Canis Majoris), la más brillante de todo el cielo nocturno vista desde la Tierra, situada en la constelación del hemisferio celeste sur Canis Maior. Esta estrella tan notable, que es en realidad una estrella binaria, es muy conocida desde la antigüedad; por ejemplo, en el Antiguo Egipto, la salida heliaca de Sirio marcaba la época de las inundaciones del Nilo,[12] y ha estado presente en civilizaciones tan dispares como la griega, la maya y la polinesia. En ocasiones, y coloquialmente, Sirio es llamada «Estrella Perro» a raíz de la constelación a la que pertenece”.
También,Wikipedia se cita:
“Canopus[1][2] o Canopo es el nombre de la estrella Alfa Carinae (α Car). Con magnitud aparente −0.72, es la más brillante de la constelación de Carina («La Quilla») y la segunda más brillante del cielo nocturno tras Sirio (α Canis Majoris).
“Situada a unos 310 años luz del Sol, Canopus es una gigante brillante de tipo espectral A9, por lo que es esencialmente blanca cuando se ve a simple vista. Tiene una luminosidad más de 10 000 veces superior a la luminosidad del Sol, es ocho veces más masivo que el Sol y se ha expandido hasta 71 veces el radio del Sol.
“El griego Posidonio de Apamea (135 a. C.‑51 a. C.) determina el valor de la circunferencia terrestre valiéndose de la altura de Canopus vista desde Rodas y Alejandría,[14] siguiendo un método similar al de Eratóstenes con el Sol.
“El astrónomo musulmán español Ibn Rushd fue a Marrakech (en Marruecos) para observar la estrella en 1153, ya que era invisible en su Córdoba natal, al‑Ándalus. Utilizó la diferente visibilidad en distintas latitudes para argumentar que la tierra es redonda, siguiendo el argumento de Aristóteles que sostenía que tal observación sólo era posible si la tierra era una esfera relativamente pequeña.[15]
“El explorador inglés Robert Hues llamó la atención de los observadores europeos sobre Canopus en su obra de 1592 Tractatus de Globis, junto con Achernar y Alpha Centauri, señalando:
“Ahora, por lo tanto, sólo hay tres Estrellas de primera magnitud que pude percibir en todas esas partes que nunca se ven aquí en Inglaterra. La primera de ellas es esa brillante estrella en el esterne de Argo que llaman Canobus. La segunda está en el extremo de Eridanus. La tercera está en el pie derecho de Centaure[16]”.
Y en los tiempos actuales gran apoyo de propuestas como Sky Tonight para informarse de lo que hay en el cielo nocturno y más allá de la vista.
Los Cabos gran ventana al universo.
Referencias.
Wikipedia, Sirio:
https://es.wikipedia.org/wiki/Sirio
12. Galadí-Enríquez, Gutiérrez Cabello; Astronomía general: teórica y práctica, págs. 37-38.
Wikipedia, Canopus (estrella):
https://es.wikipedia.org/wiki/Canopus_(estrella)
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SIMBAD.u-strasbg.fr (datos astronómicos de Canopus)
2. astro.uiuc.edu (Canopus, de Jim Kaler)
12. Gould, Benjamin Apthorp (1878). «Uranometria Argentina: Brillo y posición de cada estrella fija, hasta la séptima magnitud, dentro de los cien grados del Polo Sur; con atlas». Resultados del Observatorio Nacional Argentino 1: 140. Bibcode:1879RNAO….1….1G.
13. Kunitzsch, Paul; Smart, Tim (2006). Sky Publishing Corporation, ed. A Dictionary of Modern star Names: Una breve guía de 254 nombres de estrellas y sus derivaciones (2ª rev. edición). Cambridge, Massachusetts. p. 23. ISBN 978-1-931559-44-7.
14. «Posidonio de Apamea y la estrella». sofiaoriginals.com. Fernando Conde Torrens. Consultado el 14 de noviembre de 2023.
15. Vernet, Juan; Samsó, Julio (1996). «El desarrollo de la ciencia árabe en Andalucía». En Roshdi Rashed, ed. Enciclopedia de la Historia de la Ciencia Árabe (Routledge). p. 264. ISBN 978-0-415-12410-2. OCLC 912501823.
16. Knobel, p. 416.






