David Rojo
Dos escenarios refieren la reflexión de un “sí”, sobre la posible candidatura del PT a la gubernatura de Baja California Sur para los comicios sudcalifornianos del 2027 –y otros posibles beneficios–:
1.- El coordinador de la fracción petista en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, refirió el 14 de enero de innecesaria una reforma electoral. Y para una reforma electoral hacen falta los votos del PT:
a).- “En términos de reformas constitucionales, depende de lo que resuelva la 4T y la 4T depende de lo que resuelva el PT y el Verde. Hay que decirlo con toda claridad, el que quiera engañarse que se engañe solo”.
b).- En conferencia de prensa (se cita en un despacho periodístico en Proceso, acreditado a Juan Carlos Cortés) , Reginaldo Sandoval enfatizó que con las actuales reglas electorales el oficialismo ganó la presidencia y la mayoría del Congreso, por lo que cuestionó la reforma electoral que promueven el gobierno federal y su aliado Morena: “¿Qué necesidad?”
2.-El Senador Alberto Anaya, líder del PT, por su parte a los dos días de lo expuesto por el petista diputado federal Sandoval, el 16 de enero haría público un comunicado cuyo encabezado resumía los seis párrafos del texto en cuanto el sí por la reforma electoral:
a).- PT ratifica su compromiso con la presidenta Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación.
La reforma electoral implicaría que partidos aliados de Morena, como el PT y el PVEM, perdieran espacios plurinominales y partidas multimillonarias, de ahí la reflexión obvia de posibles negociaciones y beneficios al PT dada la primera reacción del legislador Reginaldo Sandoval, en contra de la reforma electoral.
En el comunicado de Anaya (quien se ha pronunciado en más de una ocasión por Christian Agúndez de cara al 2027), da cuenta que tras un encuentro sostenido con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, “se acordó construir juntos la propuesta para la Reforma Electoral…”.
Un “sí” sobre la mesa.
Y lo que venga para el PT en el 2027.




