David Rojo
La argucia ambiental de un supuesto santuario (del Tío Checo, con todo y ¡planta de tratamiento!, además de helipuerto) en la zona de la Sierra de La Laguna, ha generado alerta social por lo que podría ser el primer paso de un eje turístico-inmobiliario hasta el núcleo principal en el área natural protegida.
La argucia ambiental de la hasta hace poco desconocida Fundación Hermandad en Armonía, en materia de aves exhibe el bodrio de supuestos aviarios, lo que no son más que jaulas grandes en plena Reserva de la Biosfera.
Así, jaulas grandes, aun cuando en el Programa de Manejo de la Sierra de La Laguna, se le describe: “Un verdadero laboratorio biológico con potencialidad para estudiar los procesos de los ecosistemas que mantienen la vida en nuestro planeta”.
¡Vaya contradicción!
Los Cabos acaba de recibir distinción internacional de Ciudad de las Aves ¿cómo se quedaría, entonces, con la comunidad internacional con jaulas grandes en plena zona de la Sierra de Laguna?
Cuando una muestra fotográfica de Tribuna Los Cabos fue seleccionada como principal exposición del Festival Internacional de las Aves (2011) personal del Museo de Historia Natural de la Ciudad de México (Chapultepec) estuvo en esta región sudcaliforniana y en una sola jornada avistaron y fotografiaron 12 especies de aves rapaces. ¿Cuáles jaulas grandes?
Y vaya también con el pretendido helipuerto para el supuesto traslado de animales.
Dado el potencial de vida durante milenios en la Sierra de La Laguna, ¿cuáles jaulas grandes en materia de aves? Se considera que la Sierra de La Laguna registra alrededor de 150 especies de aves.
En Santiago se cuenta con el terreno de lo que fue aquel zoológico. En ese lugar podría quedar un excelente parque temático en el que hubiera, incluso, áreas de asistencia veterinaria a la fauna regional.
La Sierra de La Laguna con sus venados, linces, coyotes, águilas, aguilillas, Colibrí Xantus, es el último rincón de los pinos.
En el Boletín No. 5 Aves en las ANP (abril 2022, Conanp; ya en la 4T) se precisa:
“Sierra La Laguna es considerada como una “isla” de vegetación en el entorno árido de la península.
“Su valor es enorme como sitio de recarga de los mantos acuíferos, alberga una gran riqueza biológica y paisajística, cuenta con la única selva baja caducifolia y el único bosque de pino encino en Baja California Sur”.
El pretendido cambio de uso de suelo para un supuesto santuario ahora estaría en manos de la Semarnat. Sin embargo, el Frente Ciudadano por el Agua y la vida ha convocado a consulta ciudadana en la que se expresen ciudadanos por las Sierra de La Laguna, dado el riesgo de “daños ambientales que provocaría el proyecto al sistema regional ambiental, y por ende a la calidad del medio ambiente, del agua y de la vida”.
Además, en Programa de Manejo Reserva de la Biosfera Sierra de La Laguna (https://simec.conanp.gob.mx/pdf_libro_pm/120_libro_pm.pdf) se refiere:
“La comunidad boscosa se caracteriza, geomorfológicamente, por la presencia de una cuenca semicerrada de aproximadamente un kilómetro cuadrado conocida como el “Valle de La Laguna”, a la cual la serranía debe su nombre. Se piensa que este valle, en tiempos geológicos más húmedos, efectivamente comprendió un cuerpo de agua permanente. Este hecho ha sido ampliamente reconocido por paleobotánicos y paleoclimatólogos, pues en tales condiciones es posible encontrar polen fósil en una secuencia estratigráfica, que datándolo puede rendir información sobre la historia reciente (hasta unos 15 mil años) tanto de la serranía, como de su área de influencia”.
Durante miles de años la Sierra de La Laguna ha estado de pie. Y con la sociedad de Baja California Sur siempre firme por este último rincón de los pinos, a la que no obstante se le está provocando otra vez con otros proyectos de inversión, luego de lustros contra proyectos mineros.




