POR TIERRA, MAR Y AIRE

Al final de la tierra existe el último rincón de los pinos y de los encinos. Y en el mismo contraste de la vida en las partes bajas a cada lluvia se extiende un impresionante verdor en medio de cactus, choyas, torotes, palo fierros, arcadias.

    Al final de la tierra, las costas son acariciadas por el Océano Pacífico y el Golfo de California. Dicen que en el mar la vida es mas sabrosa, entonces aquí la vida es pura sabrosura al estar bañado Los Cabos por dos mares. 

  Al final de la tierra el infinito se extiende. El azul no tiene tope, en el amanecer el sol y en el atardecer el sol. Tierra del sol, de mares y de la Sierra de La Laguna.   Al final de la tierra cuando llega la noche, es también tierra de lunas llenas naranjas, amarillas, blancas, esplendorosas.

   Aquí, al final de la tierra, Los Cabos, es tierra de lagunas, de venados, del puma, de zorras, de coyotes, de liebres y de ardillas y de la víbora de cascabel.   Aquí, al final de la tierra, Los Cabos, llegan la ballenas, los delfines, tiburones, el marlin, el dorado, las focas, los lobos marinas, las tortugas.  

Aquí al final de la tierra, en Los Cabos, por si faltara algo el paraíso también tiene alas, desde el águila real hasta el tecolote enano, desde el correcaminos a la paloma pitahayera, del gorrión al colibrí, de la mascarita a la gaviota, del pájaro bobo de patas azules al pelícano.

   Acércate a Los Cabos y asómbrate de vida y convivencia. Todo en un día.   Acércate a Los Cabos para que lo conozcas, lo difundas, los disfrutes y lo cuides.   Bienvenidos a Los Cabos.