Estero de San José del Cabo a 28 años de una declaratoria que no sea fallida

Estero de San José del Cabo a 28 años de una declaratoria que no sea fallida

David Rojo Pacheco

Los Cabos.- El dron sobrevuela el Estero de San José del Cabo: la estampa es magnífica. Única.

El 10 de enero se cumplen 28 años del decreto por el cual se declaró al lugar Área Natural Protegida.

La percepción de lo bello, sin embargo puede engañar…

Hoy es una pesadilla la contaminación de lo que alguna vez fue un cuerpo de agua dulce y cristalino, para dejar en penumbras esas casi tres décadas en las que se le debía de haber protegido y conservado.

El Estero de San José del Cabo tiene altas distinciones: ha sido declarado Reserva Ecológica Estatal, área de protección municipal, en el 2009 se le declaró Humedal de Importancia Internacional por la Convención Ramsar con la identificación de Sistema Ripario.

También, Área de Importancia para Conservación de las Aves a nivel nacional, además, a nivel internacional.

Pero, en la bellísima panorámica que brinda el dron se encuentra en riesgo de extinción su principal rostro y aleteo endémico, la Mascarita Peninsular.

Tan brutal realidad se exhibe con los 28 años perdidos desde la declaratoria de Área Natural Protegida.

En julio del 2019, el gobierno federal (morenista) y el gobierno municipal (morenista) chocaron por las descargas de aguas residuales y sin tratar al estero josefino.

La administración que presidía Armida Castro pretendió darle un ultimátum al Fonatur para que no vertiera aguas “tratadas” al cuerpo de agua, la respuesta federal (que no alivió el problema) fue fuerte y dejaría sin más al Ayuntamiento que recién concluyó funciones. La advertencia federal fu pública:

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), informa que en un plazo de 10 días naturales construirá una válvula y/o compuerta en las instalaciones de su Planta de Tratamiento de Aguas (PTAR)en San José del Cabo, Baja California, a fin de evitar la entrada de aguas provenientes de la zona urbana del municipio.

Esta institución considera infundada la instrucción del cabildo para que FONATUR deje de descargar aguas residuales tratadas en un plazo de 10 días, toda vez que no es facultad ni competencia de dicho Ayuntamiento tal instrucción.

Cabe aclarar que la planta de tratamiento para el saneamiento y descarga de las aguas residuales PTAR, creada en 1980 fue construida y conceptualizada, para usarse únicamente en el polígono del CIP (Centro Integralmente Planeado) de Los Cabos, Baja California (Sur)”.

La PTAR cuenta con una capacidad de 250 litros por segundo, para el tratamiento del agua proveniente del Centro Integralmente Planeado, limitando la responsabilidad de FONATUR únicamente a las aguas residuales que ahí se generen, conforme a lo establecido en los artículos 20, 29, 29 bis 4 de la Ley de Aguas Nacionales.

Y el mensaje federal le daba el manotazo al gobierno municipal que en el 2019 presidía Armida Castro:

1.- “Debido al crecimiento urbano descontrolado de algunas áreas del municipio, existen descargas que son enviadas a la PTAR, sin que éstas estén autorizadas ni sea responsabilidad de FONATUR, lo que ocasiona que la instalación funcione de forma deficiente y comprometiendo en todo momento, la calidad de las descargas, en perjuicio de la inversión federal”.

2.- FONATUR ha manifestado en diversas ocasiones que el municipio dirige aguas residuales sin autorización a la PTAR. También, ha manifestado que, hasta el momento, no se ha generado una agenda de inversión municipal que permita que FONATUR deje de atender servicios municipales que no son de su responsabilidad”.

Para el 2020 la población de San José del Cabo era estimada en 136 mil habitantes. La población sigue creciendo, a la par del problema de la falta de drenaje y del tratamiento de las aguas residuales cuyo destino sig8ue siendo el estero josefino.

Con septiembre del 2021, el gobernador Víctor Castro, al encabezar la instalación del segundo ayuntamiento morenista al hilo en Los Cabos, presidido por Óscar Legss, se comprometió al rescate del Estero de San José del Cabo.

A vuelo de dron la estampa es magnífica.

Sin igual.

Abajo la pesadilla, se muere el hábitat de la Mascarita Peninsular, se muere la mascarita.

Cuando niño en familia íbamos al estero.

Había un muellecito, lanchas.

Lo recuerdo.

Un día con mi papá no sabíamos ni por donde andábamos,

se reía el primo Rafael.

Que el recuerdo no sólo nos llene de nostalgia,

sino que nos desborde de alegría y de orgullo,

porque San José del Cabo tiene un lugar de vida por la vida,

porque la Mascarita Pensinsular conserve su hogar con las manos y conciencias de todas y todos.