David Rojo
En el manifiesto suman cuatro centenares de firmas; algunos de los firmantes debieron de haber asumido prudencia, y por sus propios actos preguntarse qué sumaban con su firma, como Vicente Fox, a una sociedad sumida en frustración agudizada en los últimos cuatro sexenios. Sin embargo, hay firmas en el manifiesto que en el caso del periodismo son de primera línea como Héctor de Mauleón, Denise Dresser o Ricardo Raphael, que suelen representar, entre otros firmantes, una palabra rara de cara al poder político de cualquier color: credibilidad.
El martes 3 se difundió la creación del Frente Amplio Democrático en contra de la regresión electoral, por el que de entrada se pronuncian académicos, activistas, políticos, periodistas:
No a la regresión autoritaria.
Sí a la democracia, las libertades y los derechos.
México atraviesa un momento de alta tensión institucional. En el debate público se ha planteado una nueva reforma político-electoral que, lejos de fortalecer el sistema democrático, plantea riesgos claros de regresión en materia de autonomía institucional, pluralismo político y equilibrios constitucionales. Ante este escenario, resulta indispensable una respuesta ciudadana amplia, responsable y organizada que coloque en el centro la defensa de la democracia constitucional.
México sí vivió una transición hacia la democracia, resultado de un prolongado esfuerzo de diálogo, reflexión común e inclusión plural entre fuerzas políticas, sociedad civil, academia y ciudadanía. Ese proceso permitió construir instituciones, reglas y contrapesos que dieron legitimidad y estabilidad a la vida pública. Hoy, ese método democrático —basado en el acuerdo, la pluralidad y la deliberación— ha sido desplazado desde el poder. Esta ruptura con el espíritu de la transición es una de las razones fundamentales que nos convoca.
Por ello, convocamos a la conformación de un Frente Amplio Democrático, plural, incluyente y nacional, integrado por ciudadanas y ciudadanos, organizaciones sociales, académicas, jurídicas, políticas y civiles, con un objetivo claro e inmediato: evitar que prospere una iniciativa regresiva en materia político-electoral, en cualquier etapa del proceso legislativo, y defender los principios democráticos que sustentan la vida pública del país.
LO QUE ESTÁ EN JUEGO: La razón principal de la existencia de este Frente es no permitir, no admitir y actuar para impedir la restauración del antiguo régimen, bajo cualquier forma o denominación.
La imposición de una reforma sin el consenso de todas las corrientes políticas, incluidas las de oposición, reflejaría la verdadera intención de cerrar cualquier posibilidad de alternancia política.
NO AL SECTARISMO, SÍ A LA UNIDAD: Este Frente no pertenece a ninguna ideología ni partido. No se construye contra personas, sino contra prácticas que ponen en riesgo los equilibrios democráticos. La defensa de la democracia no puede ser patrimonio de una sola fuerza política ni quedar sujeta a cálculos coyunturales. Requiere responsabilidad histórica, visión de Estado y unidad.
El propósito no es preservar privilegios ni un modelo fallido, sino proteger reglas básicas que garantizan libertades, derechos y representación efectiva.La imposición de una reforma sin el consenso de todas las corrientes políticas, incluidas las de oposición, reflejaría la verdadera intención de cerrar cualquier posibilidad de alternancia política.
OBJETIVOS DEL FRENTE: El Frente Amplio Democrático tiene como objetivo inmediato evitar que prospere una iniciativa político-electoral regresiva.
En caso de que una reforma sea discutida, ésta sólo podría considerarse legítima si garantiza de manera expresa y verificable:
–Autoridades y tribunales electorales auténticamente autónomos e imparciales.
–Representación legislativa proporcional al voto ciudadano.
–Elecciones libres, equitativas y competitivas, con posibilidad real de alternancia.
–Prohibición de mecanismos de sobrerrepresentación.
–Robustecimiento de la noción de ciudadanía, promoviendo una participación informada, consciente y ejercida desde la plena autonomía de la voluntad.
–Respeto al pluralismo político y a los límites constitucionales para la reforma del sistema democrático.



