David Rojo
Es octubre de 2025, un mes ensombrecido.
El desacierto, indolencia, ineficiencia, impunidad, cinismo político, ensombrecen la vida diaria.
Entre más de un caso lamentable, el madrazo mismo de morenista desde Tulum. ¡Aguas, Los Cabos!
El poder que no se quita del pasado, que agudiza el presente. Realidad social que no deja de ser amarilla.
Un diputado federal morenista que juega mientras se vota en la Cámara de Diputados y sin presentar ninguna iniciativa cobra por no hacer nada; un senador morenista con residencia millonaria que cobra sin presentar ninguna iniciativa y que realiza asambleas de “información” desplazándose en vuelos privados cuando el pueblo no tiene ni para el camión.
La gobernadora morenista que expone que el desbordamiento del río (Cazones) es ligero, cuando en contrario el desborde resulta trágico llevándose vidas y bienes a su paso; había presupuesto para muro de contención pero el dinero “se lo fregaron” en tiempos mismos de la 4T en el 2023. Impunidad, que no es ligera.
Legisladores morenistas que bailan a ritmo de la Sonora Santanera, en contrario a la tragedia de hogares lastimados por la muertes, las desapariciones, la devastación que hoy mismo es brutal herida.
El ducto de Pemex cuyos hidrocarburos van a dar al río Pantepec.
La deuda de la CFE de centenares y más centenares y más centenares de millones de pesos que la propia Auditoría Superior de la Federación (ASF), no sabe qué diablos pasó en el 2024.
La reunión de Protección Civil de Baja California Sur de reacción No de prevención, expresando que el ciclón y las lluvias sean de beneficio y no de costo social, cuando en contrario ninguna acción de prevención se realiza por los miles de asentamientos en zonas de riesgo.
La percepción por la inseguridad se sigue agudizando.
Sin embargo, no se puede perder la capacidad de asombro por elemental sentido de dignidad, de congruencia y de no silencio.
La licencia de construcción del edificio de 18 o 20 pisos, en La Paz que no llegue a Los Cabos, en medio de la ruta ciclónica en la que se está y de sismos diarios cada 30 segundos, o x minutos (checar los reportes en el sitio del SSN).
Que no llegue tampoco a Los Cabos el madrazo del morenista presidente municipal de Tulum, quien incurre en el bodrio público de playas de acceso libre, pero tienes que ir con dinero dado que el propio morenista sostiene que está prohibido llevar alimentos o bebidas, lo que tienen que comprar a quienes tienen las playas. O, como el lugar de playa, el Parque del Jaguar, por el que una familia de cuatro miembros tiene que pagar por el acceso como mil pesos.
En Tulum la actividad turística se ha caído. Al abuso y al control de las playas, el disparo de los precios. Hay repercusión social y turística… que el madrazo de morenista no llegue a Los Cabos.
En nota informativa de Proceso, acreditada a la periodista Gloria Leticia Díaz:
–“Para promover a Tulum, Quintana Roo, para ser visitado por turistas nacionales, extranjeros y locales, el alcalde Diego Castañón Trejo anunció un programa de “libre acceso a todas las playa”, pero con límites.
En un video divulgado en su cuenta en X, el alcalde de extracción morenista refiere de manera pública mientras se encuentra en una enramada conocida como La Eufemia:
–“No pueden venir obviamente con alimentos ni bebidas, ni con hieleras ni con sombrillas, con nada. Si quieren consumir tienen que consumir en este gran lugar que es La Eufemia, un lugar que ya tiene muchos años en Tulum”, promueve el alcalde.
A partir del 9 de octubre, en la plataforma de Tik Tok los comerciantes difundieron videos en los que hacían referencia a la poca afluencia turística, y ofrecían disculpas. por “tratar mal” a los visitantes nacionales.
Que bodrio de morenista. No puedes llevar a la playa hielera, sombrilla, ni alimentos, ni bebidas.
El cinismo que cobija la expresión del “no somos iguales” y la del “primero el pueblo”.




